Índice de contenidos
Automatizar procesos con IA permite a muchos profesionales centrarse en realizar tareas que aportan un gran valor añadido a sus empresas
«No existe ni presente ni futuro, solo el pasado repitiéndose una y otra vez». Así es como resumió el dramaturgo Eugene O’Neill que la historia fuese un poema plagado de versos que riman entre sí. Más de 200 años después de la primera revolución industrial, nos volvemos a enfrentar a otro cambio de paradigma: la Inteligencia Artificial.
Así como a principios del S.XIX el ludismo intentó frenar la implementación de moderna maquinaria en las fábricas por temor a que miles de obreros perdieran sus trabajos, ahora muchas personas creen que automatizar procesos con IA les va a suponer su despido.
Sin embargo, la historia (sí, otra vez ella), nos demuestra que la muerte del trabajo anunciada en cada revolución tecnológica nunca llega. Simplemente, los profesionales tienen que realizar otras actividades.
En este artículo, te vamos a contar por qué automatizar procesos con IA no solo es beneficioso para las empresas, sino también para los trabajadores que se van a ver liberados de tareas repetitivas y en las que no pueden invertir todo su talento, experiencia y saber hacer.
¿De qué hablamos cuando nos referimos a automatizar procesos con IA?
La desconfianza de muchos profesionales con respecto a automatizar procesos con IA tiene su origen en que esta decisión estratégica suena muy abstracta y parece esconder la intención de destruir puestos de trabajo.
Sin embargo, al automatizar procesos con IA se busca eliminar del día a día de los profesionales tareas mecánicas y repetitivas que las herramientas de Inteligencia Artificial pueden hacer y en las que el talento humano se ve desaprovechado.
Pensemos, por ejemplo, en una solución de IA para empresas de servicios que es capaz de generar presupuestos para los clientes 100% personalizados y que se basan en los precios de material y mano de obra fijados por las organizaciones.
¿Para qué va a estar un comercial picando a mano los datos e importes de un presupuesto si se puede crear automáticamente y de forma inmediata? ¿No estaría mejor invertido su tiempo en realizar actividad comercial visitando a clientes, llamándolos, haciéndoles seguimiento o proponiéndoles servicios que no han contratado aún?
Imaginemos otro escenario. Una clínica que realiza los recordatorios de citas y de revisiones de forma manual. Una tarea que consume muchas horas de un profesional. Pues bien, automatizar procesos con IA implica, en este caso, usar un agente de WhatsApp para enviar automáticamente recordatorios de citas y revisiones.
¿A qué puede dedicar su tiempo el profesional que realizaba esta tarea? Ofrecer un trato más cercano a cada paciente que acude a la clínica, detectar necesidades de los pacientes que la clínica no ha cubierto aún de forma eficaz, diseñar estrategias para aumentar la ocupación de la agenda… Copiar, pegar y enviar mensajes no es una tarea que genere valor añadido, fortalecer la atención al paciente e incrementar el número de personas que confían en una clínica sí lo es.
Automatizar procesos con IA es una oportunidad para fomentar el talento de las personas atrapadas en tareas repetitivas
En todas las empresas de nuestro país hay profesionales que acumulan una enorme experiencia en la gestión empresarial y que pueden aportar valiosas ideas para mejorar la forma de trabajar de un negocio y su capacidad de atraer clientes y generar ingresos.
Sin embargo, este valioso conocimiento se desperdicia al mantener a estos profesionales dedicándose exclusivamente a realizar tareas repetitivas.
Automatizar procesos con IA permite a los negocios liberar a trabajadores que saben a la perfección cómo es su forma de trabajar, cuáles son sus puntos fuertes y dónde se puede mejorar.
Además, no debemos perder de vista de que muchos de los profesionales que realizan procesos automatizables mantienen un trato directo con clientes y proveedores y, por lo tanto, conocen sus necesidades y deseos.
Pensemos, por ejemplo, en la persona a cargo de la recepción de un despacho de abogados. Este profesional dedica una enorme parte de su jornada a agendar citas, enviar recordatorios a clientes y mandar facturas por los servicios prestados por el despacho. Estos procesos son automatizables usando soluciones de IA.
Sin embargo, su profundo conocimiento del negocio y de los clientes puede emplearse para:
- Ofrecer un trato personalizado a cada cliente que entra en el despacho.
- Filtrar con mayor precisión a los clientes y distribuirlos entre los diferentes abogados en función de las necesidades de los clientes y del expertise de cada profesional.
- Conocer aún mejor las necesidades de los clientes y realizarles ofertas de servicios de asesoramiento jurídico adaptadas a sus casos particulares.
- Detectar tendencias sobre las necesidades de asesoramiento legal de las empresas y los ciudadanos.
- Diseñar y ejecutar campañas comerciales para ampliar el ticket de cada cliente.
- Gestionar de forma proactiva las redes sociales y los activos digitales para convertirlos en canales de captación de clientes.
- Poner el foco en las facturas impagadas para reducir la morosidad haciendo un seguimiento personalizado de cada caso.
En todas estas tareas el factor humano es crítico. Automatizar procesos con IA no va a opacar el talento de las personas, sino más bien al contrario, lo va a potenciar al liberarlas de tareas que las constreñían.
Lo que está claro ya es que la irrupción de la IA va a obligar a los profesionales que realizan tareas automatizables a salir de su zona de confort y a llevar a cabo acciones que ahora no pueden realizar por falta de tiempo.
Dicho de otra forma, automatizar procesos con IA supone liberar a los profesionales para que lleven a cabo tareas de gran valor añadido y que pueden reportar grandes beneficios a sus empresas, a la vez que les permiten crecer profesionalmente y consolidar el rol que juegan en sus organizaciones.

Mantener en funcionamiento una empresa 24/7
Además de incentivar el talento, automatizar procesos con IA permite a los negocios seguir captando clientes y ofrecerles a los clientes una atención personalizada las 24 horas del día y todos los días del año.
Quiero encargar un libro, pero mi librería de confianza no abre hasta dentro de dos días. Si cuenta con un agente de WhatsApp puedo realizar mi pedido en el momento en que quiera, evitando que se me olvide o que busque otra alternativa.
Pongamos otro ejemplo. Una comunidad de propietarios acuerda contratar un servicio de limpieza. Si una empresa tiene un bot que genera automáticamente presupuestos a partir de la información suministrada por el cliente (horas semanales que se desean contratar, superficie a limpiar, uso del espacio…) puede enviarle una propuesta comercial automáticamente sin importar si sus agentes están trabajando en ese momento o si ya finalizó su jornada laboral. Así, cuando los comerciales vuelvan a trabajar pueden consultar los presupuestos enviados y hacer un seguimiento personalizado escribiendo a los potenciales clientes o llamándolos para destacar las ventajas de sus servicios y desplegar todas sus estrategias comerciales.
Para muchos negocios, automatizar procesos con IA implica conseguir que estos procesos se lleven a cabo de forma continua. Lo que resulta crítico en la era de la inmediatez.
¿Es posible automatizar procesos con IA en todas las empresas?
La respuesta corta es que sí. Pero lo importante es determinar qué procesos son automatizables, en qué casos la automatización puede ser más beneficiosa y cuáles son las soluciones de IA más adecuadas para cada negocio.
Ahí es donde entra en juego la auditoría de IA para negocios. Esta clase de análisis, efectuado por profesionales con conocimientos sobre Inteligencia Artificial y experiencia en el ámbito empresarial, permite detectar las oportunidades de automatización y casarlas con herramientas que permitan automatizar procesos con IA.
Así que antes de automatizar procesos con IA es importante detectar qué tareas repetitivas consumen muchas horas de trabajadores, evaluar la existencia de otros procesos que también son automatizables y buscar soluciones de IA que se adapten a la inversión que la empresa desea hacer y a las tareas concretas que se tienen que ejecutar.
Reducir costes a la vez que se aumentan los ingresos
Otro de los grandes beneficios de automatizar procesos con IA es que permite a las empresas reducir costes y aumentar sus beneficios. ¿Por qué?
- El coste de automatizar procesos con IA es notablemente inferior al gasto que supone dedicar muchas horas de trabajo a ejecutar estos procesos.
- Las horas que los trabajadores no tienen que invertir en realizar tareas improductivas las pueden dedicar en llevar a cabo acciones que redunden en la captación de nuevos clientes, la detección de nuevos nichos de negocio y la fidelización de los clientes que ya confían en una empresa.
- La posibilidad de atraer clientes, contratos o citas mediante una atención continua gracias a la IA también impulsa la obtención de ingresos y beneficios.
En definitiva, aunque muchos profesionales creen que automatizar procesos con IA no les conviene a nivel laboral, porque temen que esta tecnología les deje sin trabajo, lo cierto es que se encuentran ante una enorme oportunidad laboral.
Aunque pueda resultar paradójico, la expansión de la Inteligencia Artificial pone en valor a la Inteligencia Humana. Al liberar a los profesionales de tener que realizar tareas repetitivas, les dejan tiempo para realizar acciones que contribuyan a fortalecer la posición en el mercado de sus empresas, generar ventas o reservas e incrementar sus ingresos. De tal forma que se conviertan en profesionales de gran valor para sus empresas.

